Mi primera Navidad junto a ti

No hay comentarios

Se acerca el final de un año, pero el principio de otro. Pronto cerraremos capítulos, sanaremos heridas y caminaremos hacia un mejor mañana. ¿Y por qué no? Vale la pena intentarlo una vez más. Tú me enseñaste eso, más que ningún otro ser en el mundo entero.

¡Ay Jatniel, sonríes como si me entendieras! Puchungo, ya que estamos hablando de las cosas que me enseñaste, voy a decirte todo lo que aprendí en este año gracias a ti. Aprendí a amar de una manera distinta. Dicen que uno no sabe amar verdaderamente hasta que logra convertirse en padre o madre, pero contigo esto no aplica. No me convertiste en madre, pero sí en tía y me enseñaste a amar incondicionalmente llegando a ser la mejor tití del mundo.

Aprendí a ser mejor persona desde que te sentí por primera vez. Aún recuerdo cuando te sentí en la barriguita de tu mami. Te fascinaba jugar conmigo, porque no te movías cuando yo quería que lo hicieras. Cuando al fin pude sentirte se paralizó el tiempo, nada importó tanto en ese momento como tú y yo. Cada vez que te veía a través de sonogramas, sonreía como una tonta y es que estoy segura que cada vez que ponía mis ojos sobre ti, me convertía en alguien más madura.

Me encanta que sonrías mientras te hablo porque pienso que tenemos una conexión que nadie más podría tener ni volviendo a nacer. Me enseñaste a tener humildad y a no protestar, sino a aceptar las situaciones que se presentan en la vida. Esto fue una de las mejores cosas que aprendí a tu lado y que sigo aprendiendo cada día. A veces, uno no piensa en el dolor de las demás personas ni en las dificultades que podrían estar pasando pues creemos que lo importante es lo que nos pasa a nosotros, pero no es así. Contigo aprendí que no tengo nada en comparación a otras personas, que tal vez viven alrededor mío. Aprendí que mis quejas se quedan pequeñas y no tienen validez alguna cuando al frente mío hay alguien que sufre una enfermedad o que tal vez está sufriendo una pérdida. Gracias a ti, te lo he dicho muchas veces, soy mejor persona.

En estos 9 meses he aprendido a no darme por vencida. A luchar hasta el último suspiro y aunque a veces peco y no lo hago, sé que tu ejemplo es el que me da fuerzas para no dejarme caer, porque tú tampoco lo hiciste. Tu fuerza y valentía me enseñaron a que no hay nada en el mundo que pueda derrumbarte cuando tienes las ganas de vivir un día más y comerte al mundo.

Me has enseñado tanto que todas las palabras que conozco no serían suficientes para describir la satisfacción tan enorme que siento de que seas, por siempre, parte de mi vida. Verte sonreír cada vez que te hablo, ver cómo te haces el dormido cuando empiezo a leerte Don Quijote y ver cómo mueves las manos cuando te canto, son sensaciones que nadie entendería porque tú y yo somos dos personas tan distintas, pero iguales, que la gente nos daría por locos.

¿Por qué estoy diciendo todo esto?, te preguntarás. ¡Es Navidad! Mi primera Navidad junto a ti. La primera Noche Buena juntos. Nuestro primer date frente a un árbol de Navidad. El hacer una vídeo llamada para despedir el año juntitos. Tu primera foto en el pesebre de casa en el lugar del niñito Jesús. Nuestra foto en el mall junto a Santa y a los Reyes Magos. ¡Es Navidad y es tan rico poder sentir ese frío navideño junto a tu piel!

img_6275
Así será la primera foto que tití te tire en esta época. Así serán todas las que mi mente e imaginación te puedan  tomar.

Es difícil pasar una época como esta cuando crees que has perdido las cosas que amas y el ánimo por salir adelante. Es difícil cuando tienes que pasar esta época de amor e ilusión haciendo unas cosas, cuando tenías otras ya planeadas. Es complicado pensar qué hacer cuando dabas por sentado que esas fechas especiales las pasarías al lado de personas que te hacían sonreír, pero ya no están. ¿Hacer nuevos planes? No niego que a veces puede doler, pero ¿sabes? He aprendido que el sufrimiento es opcional y cuando hay cosas tan hermosas, como tú, se vale levantarse y volver a hacer planes una vez más. O dos, o tres. No importa porque mientras mi vida sea guiada por el amor y la empatía, se vale un último intento. Siempre te lo he dicho y jamás me cansaré de mirarte a los ojos y decírtelo, una vez más; hasta que te canses o te duermas o empieces a llorar para que mamá me regañe.

Y antes de que empieces a llamar a mamá, quiero mostrarte algo. Lo vi y rápido pensé en ti. Es mi primer regalo de Navidad para ti y, como sé que sabes que para mí vale más la intención que lo que cueste ese obsequio, estoy segura que te va a gustar porque entenderás lo que significa.

img_6274
Una pick up como la de tu papito cargando el arbolito que tanto te gusta mirar.

Esa guagua es el mejor regalo que puedo darte porque representa el vehículo y el vínculo donde pasarías los mejores momentos de tu vida junto a papi Jou y a Scooby Doo. Te amo, por siempre, mi Jatniel Doel.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s