Un cero a la izquierda

Un comentario

Entiendo que en Puerto Rico las cosas están “malas”. Comprendo que la economía no está en su mejor momento y antes de que vengan a decir que no tengo necesidades, sí las tengo. Vivo en el campo, donde lamentablemente necesito un “chustro” para moverme ya que no hay grandes servicios de guaguas públicas. Además, como estudiante, necesito sacar muchas copias y comprar muchos libros. Vamos a lo más elemental. Vivo con dos ángeles, enfermos, que no pueden trabajar. Comemos y gastamos mucho en citas y medicamentos. ¿Acaso no tengo necesidades?

En fin, no vengo a hablar de mí, sino de ustedes. Nuestro país atraviesa uno de los peores momentos en su historia. La situación económica junto con la emocional de los puertorriqueños va de mal en peor. El desespero por poder tener dinero, por poder echar pa’ lante llevan a que personas cometan errores, a veces errores muy lamentables. No hay tolerancia y la paciencia se está perdiendo.

A pesar de que muchos borcicuas no están aptos para hablar sobre el tema, porque lo desconocen, se empeñan en hacerlo de una manera muy jovial. El boricua está cabrón. Insulta al gobernador, insulta al legislador, insulta al comerciante que subió el precio de la libra de pan y si lo dejan y está de mal humor, insulta a la madre que lo “parió”.

No me molesta que des consejos sobre cómo mejorar la economía. Si quieres ir y tirarle un huevo a Agapito, como mismo lo hicieron con Fortuño, tienes el permiso. No me molesta que huyas y pruebes suerte en Estados Unidos o en cualquier otro país, que seguramente por bruto, no te des cuenta que está igual o peor que el país tuyo.

Lo que sí me molesta es que te des con santos en el pecho cuando no mueves ni un solo dedo por hacer el bien en la isla. No me molesta que critiques a través de comentarios en las redes sociales, sí me molesta que lo hagas en la comodidad de tu cama a las 12:00 del medio día, cuando abriste los ojos por primera vez. ¿Me sigues, vago? Me molesta que critiques que no puedas comprar un litro de leche para tus “mocosos”, pero puedas gastar 200 dólares o más en unas tennis. Encuentras todo caro, pero no puedes hacer un huerto casero en tu casa ya que el único espacio disponible es el que ocupará tu próximo “Playstation”.

¿Te parece familiar? A ese extremo llega TU vagancia.
¿Te parece familiar? A ese extremo llega TU vagancia.

Mujer, no puedes hacer fila para conseguir un trabajo, pero sí para hacerte las uñas. Te molesta que bajen las ayudas de la Tarjeta de la Familia, pero no haces nada para ahorrar unos “pesitos” y así luchar todo el mes. No puedes dedicarle una hora a las asignaciones de tus hijos, pero sí una hora al bochinche por el celular. Igual que usted, marido ejemplar, que no puede ir a una reunión de su hijo, pero sí puede acompañar al “pana” a comprar un televisor nuevo.

Conozco personas que hablan por celular, que juegan “Playstation”, que se hacen uñas, que estudian y que también trabajan. Es ahí donde está la gran diferencia. Puerto Rico NO es en estos momentos “La Isla del Encanto”, pero no lo es por personas como ustedes que son los que dañan la imagen de nuestro país. Critican cuando son los que predican la moral en calzoncillos. Los chavos no le dan para mucho, pero jamás trabajarían en “Burger King” porque eso es pasar un “trabajo cabrón”. “No, yo no venderé periódicos en la luz” y “yo no me voy a reinventar”, son frases que olvídate, el que los escuche piensa que está frente a un discurso de Obama, de tan convincentes que se oyen.

Lamento decirte que no eres un ejemplo ni siquiera para la madre que te cargo por nueve meses. Me da mucha pena el que te llenes la boca hablando y tirando balas locas de cómo salir de este hoyo, pero al final no haces nada cuando tienes y puedes hacerlo. Si no puedes levantarte temprano para ir a trabajar, si no puedes terminar tus estudios, si no eres la persona que pasa trabajo viajando en guagua pública para ir a su “part-time” y ganarse unos chavitos, si no vas a las reuniones de tus hijos, si no CAMBIAS, si no te pones en el lugar del otro y si no te ayudas, para mí seguirás siendo un cero a la izquierda.

OJO: NO ES LO MISMO NO HACERLO POR ENFERMEDAD QUE POR VAGANCIA.

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