Estamos en una hermosa misa mi padre y yo, pero como llegamos separados no me había visto.

Al verme, exclama: «¡Ay Mocosa! Si sigues así diré que no eres mi hija. Diré que eres mi prima.»

Yo: «Papi, ¿pero por qué?»

Papi: «Por tu pelo. ¡Ay Dios mío, ese pelo! No te peinaste.»

Yo: «Papi si yo nunca me peino. Además mira, tiene vueltita. Está lindo, tócalo».

Papi lo toca, me mira y mueve la cabeza (pensando tú estás loca) y me dice: «¡Ay sí, tu pelo Mocosa es el mejor del mundo!»

❤ ❤ ❤ ❤ ¿ven, cómo no amarlo?