Nadie nos enseñó cómo ser un adulto funcional. Un día estábamos preocupados por entregar una asignación tarde y al otro, estábamos comparando planes médicos como si supiéramos qué significa “deducible anual”.
La vida adulta no empieza con una ceremonia oficial. Empieza cuando pagas tu primera factura y te duele físicamente. Y lo peor es que todos estamos fingiendo que sabemos lo que hacemos.
Si tú también estás improvisando mientras aparentas estabilidad emocional y financiera, bienvenida o bienvenido.
Este es tu manual no oficial para sobrevivir.
Señal #1: Pagas cuentas, pero con resentimiento
Ser adulto funcional aparentemente implica pagar luz, agua, internet y una suscripción que olvidaste cancelar en 2022. Oh, Dios, ¡cómo odio ver que me están cobrando algo que olvidé cancelar!

No es que no paguemos. Pagamos.
Pero cada transacción viene acompañada de un pequeño discurso interno tipo:
“¿Por qué tengo que pagar por existir?”
La vida adulta es básicamente transferir dinero y esperar no llorar después.
Señal #2: Dices “estoy cansada” o «qué cansancio tengo» como personalidad
En la adolescencia teníamos hobbies. Ahora tenemos niveles de agotamiento.
Estar cansado no es un estado temporal, es una identidad. Y aún así, seguimos trabajando, resolviendo, contestando mensajes con “jajaja” mientras pensamos en mudarnos a una cabaña sin WiFi.
Señal #3: Has googleado “cómo organizar mi vida” más de una vez (o al menos, cómo ser financieramente estable)

La adultez incluye momentos de falsa motivación donde decides que ahora sí:
- Vas a usar agenda.
- Vas a levantarte a las 5:00 a.m.
- Vas a tener metas claras.
- Vas a convertirte en una versión estable de ti misma.
Spoiler! Esa gran motivación dura aproximadamente tres días.

Señal #4: Tienes crisis existenciales, pero igual vas a trabajar
Ser adulto funcional no significa tener todo resuelto. Significa tener dudas profundas sobre tu propósito en la vida… pero aún así cumplir con tus responsabilidades.
Es llorar en el carro y luego entrar a una reunión diciendo:
“Buenos días 🙂”
Eso, mis amores, es profesionalismo traumático.

La verdad es que nadie sabe exactamente cómo ser adulto funcional. Algunos tienen más práctica. Otros tienen más dinero. Pero todos estamos improvisando en algún nivel.
La adultez no es tener todo claro. Es seguir avanzando aunque no tengas el mapa.

Si hoy pagaste una cuenta, contestaste un email o simplemente no colapsaste… felicidades.
Eres oficialmente una adulta funcional en modo supervivencia.
¿Ya pagaste la suscripción que no cancelaste cuando pasaron los 7 días de prueba?
Y si pagaste todo y te sobró dinero: verifica otra vez. Seguramente se te olvidó pagar una cosa.
