Cierro los ojos y no puedo creer que hayan pasado 12 meses de una manera tan rápida. ¡Pareciera que fue ayer cuando te sostuve en mis brazos por primera vez! Hoy cargándote en mi pecho veo el desfile de las historias que juntas vivimos en tu primer año de vida. Fueron doce meses y unos días más llenos de cuentos, historias y mucho amor entre ahijada y madrina.

Me hiciste feliz. Pasamos las mejores fiestas navideñas juntas. Me ayudaste a estudiar para los exámenes finales de mi nueva maestría, me hiciste más fuerte. Te di a probar bizcocho antes de tiempo. ¡Mamá y papá, solo fue una probadita, no se asusten! Fuimos a Ponce y dormimos juntas. Te quedaste por primera vez en casa; y por segunda vez también. Me ayudaste a vencer miedos y a reír mucho.

Somos dos mujeres poderosas. Me diste el poder de la seguridad y me ayudaste a ser una mujer más completa. ¿Tu poder? Solo sigue riendo como lo haces. Tu sonrisa y tus cachetes colora’os tienen el poder de conseguir todo.

Hoy cumples tu primer año de vida y al igual que cuando naciste, sigo aquí. Las promesas se cumplen, nunca se rompen y la nuestra será eterna. Te cuidaré, te besaré, te cantaré, te protegeré, te aconsejaré y te amaré por siempre.

Se sienten aires de celebración. Mueves a un ejército de personas a celebrarte. Celebramos tu vida, tus piernas gordas, tus cachetes y tus dientes. Celebramos tu sonrisa, tus primeras palabras, los sustos que nos diste y tu inocencia tan preciada.

Leia Alexandra, madrina te celebra como todos los meses. Te celebraré hoy y lo haré también en tus próximos cumpleaños. Recuerdo que desde el día en que naciste quise regalarte algo especial en tu primer añito de vida. Quería regalarte algo distinto, pero que durara por siempre. Algo que nos sirviera a ambas para darnos cuenta de lo especial que somos. Un regalo que te demostrara lo amada que eres.

Hoy te regalo lo más preciado que tengo: mis letras. Sabes que no sé hacer otra cosa que no sea escribir y por los pasados 12 meses, solo te escribía a ti. A través de mis letras, planifiqué una vida justa, un momento cálido, un cumpleaños como te lo mereces: lleno de mucho amor. Porque, recuerda que, si hay amor, hay todo.

Seguiremos jugando con Sinforoso y comeremos muchos postres de guineo. Bailaremos bajo la lluvia y tendrás dos gallinas de mascotas. Porque llegaste para cambiarnos la vida. Tienes un propósito y un don. Llegaste para salvarnos de la monotonía, del abismo, de la prisa.

A veces los grandes deseos no se logran como una los piensa. Mi libro oficial todavía no sale y no sé realmente si algún día eso ocurra. Pero el libro más bonito, de más valor y escrito con el mayor de los sentimientos, te lo entrego hoy a ti.

Leia Alexandra te regalo 12 meses de aventuras que durarán hasta que mis ojos se cierren y mis manos no puedan escribir historias. ¡Feliz cumpleaños!